La dársena de autobuses de Xoán XXIII es una instalación situada a unos 200 metros de la Catedral.
Es el punto más próximo al casco histórico en el que se pueden dejar a las personas viajeras para que puedan visitar tranquilamente el mismo.
Se permite a los vehículos parar únicamente con el fin de cargar y descargar viajeros. El pago de la tarifa da derecho a entrar en el aparcamiento tantas veces como sea necesario durante el mismo día. Cada vez que entre en el aparcamiento, el vehículo dispone de 15 minutos para la carga y descarga de viajeros, y los excesos de tiempo se abonarán según las tarifas indicadas.